¿Qué implica una gestión forestal sostenible?

La gestión forestal sostenible se define como aquella que tiene en cuenta criterios económicos, sociales y ambientales, en la gestión de los montes. De esta manera se asegura el aprovechamiento y el respeto del bosque.

Hay que tener en cuenta que una adecuada gestión de los montes produce lo que se puede denominar La Paradoja Forestal: el aprovechamiento de los montes es precisamente aquello que asegura su persistencia. Así, si la gente del medio rural obtiene una renta de una masa forestal, se preocupará de que no existan incendios o que no se roture para el uso agrícola. Por el contrario, si un bosque no supone para el propietario una fuente de ingresos, es muy posible que pretenda cambiar el uso del suelo, ya que su aprovechamiento agrícola o ganadero será más rentable.

La gestión forestal sostenible se preocupa porque los recursos madereros no sean sobreexplotados, cuida de que la diversidad biológica se mantenga en el bosque, vigila por el buen estado de salud del conjunto de los árboles, y a la vez que protege el ecosistema, asegura que siga cumpliendo las funciones socioeconómicas que ofrece. Finalmente, vela por el cumplimiento de las leyes y normativas vigentes que afectan a los bosques.

 

FSC (Forest Stewardship Council - Consejo de Administración Forestal)

• La gestión forestal ambientalmente apropiada garantiza que la forma en que se realice el aprovechamiento de la madera y productos no maderables contribuya a mantener la biodiversidad, la productividad y los procesos ecológicos del bosque.

• La gestión forestal socialmente beneficiosa contribuye a que tanto las poblaciones locales como la sociedad en su conjunto, disfruten de los beneficios a largo plazo, a la vez que proporciona grandes incentivos para que las comunidades gestionen los recursos locales y se involucren en los planes de gestión a largo plazo.

• La gestión forestal económicamente viable implica que los planes de gestión forestal sean lo suficientemente rentables, sin que generen ganancias económicas a expensas del recurso forestal, del ecosistema o de la población u otras partes afectadas. La confrontación entre la necesidad de generar una rentabilidad financiera adecuada y los principios de gestión forestal responsables puede reducirse mediante la realización de esfuerzos por comercializar toda la gama de productos y servicios forestales a un precio mejor que tenga en cuenta su valor.

Los Principios y Criterios del FSC describen los elementos o normas esenciales de la gestión forestal ambientalmente apropiada, socialmente beneficiosa y económicamente viable.

http://es.fsc.org

 

PEFC (Programme for the Endorsement of Forest Certification – Programa de reconocimiento de Sistemas de Certificación Forestal)

PEFC es una entidad no gubernamental, independiente, sin ánimo de lucro y ámbito mundial, que promueve la gestión sostenible de los bosques para conseguir un equilibrio social, económico y medioambiental de los mismos.

El objetivo de PEFC es asegurar que los bosques del mundo sean gestionados de forma responsable, y que su multitud de funciones estén protegidas para generaciones presentes y futuras. 

http://www.pefc.es